El guardia civil Andrés Segovia Peralta, natural de la localidad de Moral de Calatrava (Ciudad Real), de 40 años de edad, casado, padre de dos hijos de 5 y 9 años. Fue asesinado por miembros de la organización terrorista ETA. Sobre las diez horas y veinticinco minutos de la noche del 6 de mayo de 1975, una vez terminado su servicio en la fábrica de armas Astra-Unceta y Compañía, cuando Andrés (llevaba destinado en la provincia de Vizcaya unos seis años) se dirigía a pie al acuartelamiento de Guernica (Vizcaya), por la vía férrea Bilbao-Bermeo, unos individuos que le esperaban dentro de un vehículo a unos cien metros de la mencionada factoría, le dispararon por la espalda con una metralleta una ráfaga (fueron encontrados entre 30 y 40 casquillos de bala), recibió más de 20 impactos, falleciendo cuando era trasladado en un taxi al Hospital Civil de Bilbao. FRANCISCO ROBLES FUENTES, cobardemente asesinado el 6 de mayo de 1991
Pocos minutos antes de las siete de la mañana del lunes 6 de mayo de 1991, Francisco Robles Fuentes, natural de la localidad de Segura de la Sierra (Jaén), de 21 años de edad y David Náñez Minguela, natural de la localidad de Olmedo (Valladolid), de 23 años. Guardias Civiles destinados en el Servicio Fiscal de la Comandancia de Guipúzcoa, se disponían a inspeccionar el Puerto de Pasajes. Un artefacto, compuesto por 10 kilos de amonal, colocado entre la pared de un almacen y una de las garitas que la Guardia Civil tiene instaladas en el puerto, fue accionado por control remoto desde un alto desde el cual se divisa la zona, po terroristas del comando "Donosti", uno de los más sangrientos de ETA, cuando los agentes se encontraban a escasa distancia.
ETA reactivó ayer su campaña terrorista contra el partido del Gobierno. Tomás Caballero Pastor, de 63 años, portavoz de Unión del Pueblo Navarro -partido que engloba al PP desde 1991- en el Ayuntamiento de Pamplona, fue asesinado junto al portal de su casa. Dos jóvenes le dispararon a quemarropa en la cabeza cuando se disponía a salir hacia el despacho municipal al volante de su coche, hacia las 9.15 de la mañana. Padre de cinco hijos, este veterano sindicalista que se distinguió por su talante democrático durante el franquismo es el sexto concejal de las filas del PP que cae asesinado por ETA desde enero de 1995.Allí se puso al tanto de asuntos del partido para la semana que comenzaba. El presidente del PP y su hijo emprendieron la marcha unos minutos antes de las seis de la tarde hacia el estadio de la Romareda. Cuando llevaban algo más de un cuarto de hora de paseo y estaban a unos 500 metros de su casa, un joven con el pelo largo, gorra, con ropa deportiva de tonos azul oscuro y 1,70 metros de estatura, se puso a su espalda, mientras que, según el método habitual de ETA, al menos otro terrorista, presumiblemente una mujer, le apoyaba y cubría.
El etarra, que el Ministerio del Interior considera que forma parte de un comando itinerante que cuenta con infraestructura en la ciudad, le disparó tres veces por la espalda cuando el dirigente popular estaba en el cruce de la calle Cortes de Aragón, prolongación de Hernán Cortés, con Princesa. Giménez Abad recibió un balazo en la cabeza y otro en el estómago, según fuentes policiales. El presidente del PP de Aragón llegó a recibir asistencia pero fue en vano. Algunos testigos dijeron que vieron al hijo de la víctima, de nombre Manuel, gritándole al terrorista '¡asesino, asesino!'. Luego se tuvo que ir a acompañar al hospital a su madre, presa de una fuerte crisis nerviosa.
Huida pistola en mano
El etarra escapó a pie por las calles próximas, aún con la pistola en la mano. Incluso llegó a encañonar a un par de jóvenes que momentáneamente le cerraron el paso. Los investigadores sospechan que los terroristas conocían la afición del presidente del PP al fútbol y su costumbre de acudir a ver al equipo del Zaragoza cuando juega en casa, gracias a la información que había enviado a Francia el comando Zaragoza, antes de su desarticulación el pasado 28 de julio. Y desde luego sabían que, como numerosos cargos públicos del PP y otros partidos en Aragón, no llevaba escolta aunque si gozaba de contravigilancia, según el ministro del Interior, Mariano Rajoy.












